|
Temas
Archivos
Enlaces
|
29/05/2007
 Con cuidado se levanta de mi lado Llámame mañana Sé que ya no volverá Tiene tanta prisa que tropieza y se despista Y me deja aquí una nota de papel
Tengo que dejarte o no voy a llegar Me gusta cuando duermes y odio madrugar no tienes porqué sentirte mal Te echaré de menos hoy
Te echaré tanto de menos Cerraré fuerte los ojos hasta verte Sólo tengo que esperar Te echaré tanto de menos que aunque busque una palabra no habrá nada que me cure de verdad
Te echaré tanto de menos que las manos se me duermen Te echaré tanto de menos que no sé cómo parar esta canción
Si algún día me llamaras y me dijeras que no vas a volver más no tengo claro lo que haría Creo que saltaría la ventana es un buen lugar para escapar
Tengo que dejarte o no voy a llegar Me gusta cuando duermes y odio madrugar no tienes porqué sentirte mal Te echaré de menos hoy
Te echaré tanto de menos Cerraré fuerte los ojos hasta verte Sólo tengo que esperar Yo te echaré tanto de menos que aunque busque una palabra no habrá nada que me cure de verdad
Te echaré tanto de menos que las manos se me duermen Te echaré tanto de menos que no sé cómo parar esta canción. LOS PIRATAS
16/05/2007
 Vago en un autobús universitario sentada. Un autobús que ya no me corresponde coger. Miro a mi alrededor. La gente está tan ocupada...apuntes de un lado para otro, portátiles al rojo vivo...Y pienso en lo que se están perdiendo...¿Por qué no miran tras las ventanas?. Yo estoy mirando. Soy un títere de mirada perdida y cariz triste... Cientos de casas de cuento de hada se pierden montaña arriba. Las luces encendidas ocultando vidas e historias desconocidas. Me encantan las luces de esas casas...me imagino pequeñas farolas que nos acercan un paso atrás en el tiempo. Ese paso atrás que ya no podremos dar. Los que se fueron no volverán jamás, por mucho que implores con lacónicos lamentos. Y no puedo cambiar nada, pese a que lo intento remendar...aguja arriba y abajo, izquierda, derecha...y la tela no hace más que hacerse más débil...agujeros nuevos que renacen de remiendos...entonces oigo a mi madre cuando me enseñaba a tejer - Mayte, te has saltado una vuelta...
01/12/2006
 A Quien tanto He Querido (Manolo García) Duración: 3'46'' No quiero tu amor. Ni escuchar tu voz, ni vivir por ti. No quiero tu amor. Porque cuanto más te alejas más libre me siento. De ti ya nada espero que el camino acaba aquí. Ya no soy ni canción ni sueño. Ya no estás. Ya no siento el zarpazo de tu silencio. Hoy es como si todo hubiese pasado hace tiempo. Te llevas el capote bolero de mis pasiones. Ni me interesa, ni lo lamento. Hoy quiero tu amor. Y escuchar tu voz y vivir por ti. Hoy quiero tu amor. porque cuando más te alejas más triste me siento. De ti ya nada espero que el camino acaba aquí. Ya no soy ni fin ni destino. Ahora sé que acabó lo que compartimos. Ya olvidé tu voz, tu piel, aunque llore por ti alguna vez. Mi corazón libre es pero siente la pena. De caricias aéreas enmarañé tu cuerpo. A quien tanto he querido le escribo. Ya no peino tu pelo, son los dedos del viento.
26/10/2006
 Y me descubriste, desnuda y sorprendida... Abriste mi caja de Pandora y tuve miedo, miedo a que por primera vez me miraras a los ojos y pudieras leer mi historia. Miedo a perder secretos. Miedo a estar más desnuda que de costumbre. Pero me sentí aliviada...como si los dioses del Olimpo hubieran dejado de jugar conmigo. Nada de zancadillas ni losas de piedra a mis espaldas. Miré tus ojos, y supe que era yo más que nunca. Olfatée mi piel y tenía aroma a caricias. Saboreé mi cuerpo en el espejo y me supo a salsa picante. Oí el silencio y pude bailar a su son. Toqué "la nada" con las manos y dibujé tu silueta con cada uno de mis dedos. Por fin, era libre. "Las cosas que no se dicen, suelen ser las más importantes"(Isabel Coixet)
04/10/2006
 Hoy, yo ya no quiero ser yo. Quiero ser otra mirándome al espejo. Vestirme de ojos fríos y corazón de hielo. Olvidar tu ausencia. Dejar de sentir que tu dolor es más importante que el mío. Hoy, no quiero pensar en ti. No quiero ser quien barra tu conciencia para que sonrías. Ni la que llora frente a la ventana, con la mirada perdida… Esta noche quiero gritarte todos los desplantes. Decirte que no estuviste. Quitarte el disfraz de bohemio. Quiero desnudarte y que te veas…que asumas, que pienses, que sientas.
Y es por todo esto que hoy cerraré todas las puertas y ventanas. Porque no quiero que me veas cuando no soy yo…cuando te odio.
18/04/2006
Miro los escaparates de reojo. Quizás buscando mi figura en el reflejo. Insultándome por solo ser capaz de ver mis defectos. Estás muy delgada dicen. Pero yo no me veo en ese espejo. Apenas se te nota la caída del pelo, me repiten. Mienten de nuevo. Me dirijo a la librería más cercana. Me entretengo entre historias inventadas, tratando de elegir una que me permita llegar hasta el final. Huelo los libros(es una vieja costumbre). Me embadurno de perfumes de imprenta. Es algo que hago desde niña. Ese bendito olor a libro nuevo. Ese misterioso olor a libro usado y releído mil veces. Cerca hay un parque bajo el que descansa la playa. Una larga, extensa y preciosa playa. El mar me saluda desde lejos. Me acerco y me siento en la orilla, frente a frente. Sé que él sabe de mis inquietudes. Y aunque intento contenerme una lágrima recorre mis mejillas. Es entonces cuando te invento. Vienes, te sientas a mi lado y me abrazas. Sonrío y jugamos a revolcarnos en la arena, rodando arriba y abajo. Corres tras de mí, me levantas y vuelo de nuevo, hasta terminar rendidos, exhaustos, besándonos entre risas. Pero todo eso solo está en mi cabeza, te marchaste y ahora intentas consolarme otorgándome el título de mejor amiga. ¿Y a quién intentas engañar? Oigo tu voz diciéndome que no tengo la suficiente voluntad para terminar mis estudios, que me creías más fuerte. Y yo no sé explicarte este mundo de abismos, de cadáveres y calvicies prematuras. Este temblor de manos y nervios que me atrofia los sentidos.
02/04/2006
No puedo mirarte a los ojos y que no me duela. No puedo hacer cómo si no hubiera sucedido. No esta vez. No puedo. Y no porque halla dejado de quererte, pero estoy tan al borde del precipicio y con tan pocas fuerzas, tan falta de vida, que ya no puedo caminar…Si, como si me hubieran cortado el tendón de Aquiles en una película de Tarantino…Y tanto si te quedas como si te vas, yo ya estoy más muerta que viva. Soy incapaz de volver a la ternura, a las sonrisas, a sentir tus caricias sin que acaben convirtiéndose en punzadas de desprecio. No, no me toques, por favor…Aléjate, no puedo soportar que veas mi esperpento.
28/03/2006
 Dime hasta dónde llega este amor intermitente. Este infierno de cal y arena que intento engullir sin que me engorde. Dime cuántas más. Quiero saberlo todo. Si las quieres, si son guapas, gordas, delgadas…Si durará uno o mil días. Dime si volverás algún día en otras condiciones. Si dejarás de susurrarme que soy una privilegiada mientras acaricias otros cuerpos desnudos y pronuncias sus nombres en un café apartado frente a mi. Dime cuándo dejarás de humillarme relatándome cómo te mezo en mis brazos y cuido sin que te lo merezcas. Cuándo dejarás de decirme que podrías portarte mejor, que podríamos caminar más cerca, rozándonos. Dime si te pierdes en mis curvas cómo consuelo por la pérdida de princesas desterradas. Si cada vez que besas mis labios húmedos sólo te saben a melancolía. Dime si sirve de algo que siga aquí, que adorne este amor inventado para que no duela. Dime, dime cuándo te marcharás. Dímelo porque quiero oír tu voz en un morir o despertar que sea sólo para mi. Una vez, tan sólo una...
24/03/2006
 Benidorm, 17 de febrero de 2006 Son las doce y media pasadas. En los últimos días no he parado de llorar. Tengo los ojos hinchados. Y no quiero que me vean, que me sientan así. No quiero. No hay una razón explícita para llorar. La situación ahí fuera sigue exactamente igual que hace unos meses. Pero tengo hambre, y el estómago no sabe de días, meses o situaciones. Sólo habla de comida. Pide, suplica y gruñe. No se pone de mi parte, nunca, da igual lo duro que sea el ataque. ¿Y no entiendes que no puedo atender tus súplicas?, ¡deja de lloriquear!. Por favor, haz que se calle…Si, lo sé, comienzo a ponerme histérica, desvarío, ¿por qué intento hablar contigo si jamás me contestarás?. ¿Que me puedes hacer enfermar? Venga, atrévete, ¿dudas?, ¿no estás seguro?. Eres igual de cobarde que yo. ¡SILEEEENCIIIIIIIIIIOOOOOOOOOOOOOOO!
14/03/2006
Benidorm, 30 de enero de 2006 Son apenas las diez de la noche y es lunes. No odio especialmente los lunes, los lamento igual que el resto de los días. Afuera, las gotas de lluvia son las principales protagonistas. El silbido del viento es una melodía fuera de mi alcance, pues tengo mi mp3 puesto, gran invento si me permiten decirlo. En los últimos meses es lo único que permanece siempre cerca mía. De hecho, duermo atrapada entre los acordes de las canciones que yo misma elijo. Por la mañana, cuando despierto, aprieto de nuevo el botón de “play, que dejó de funcionar automáticamente durante la noche, casi inconscientemente. Quiero oír más, o más bien no quiero escuchar los otros ruidos, los sonidos de vida. Si, han oído bien, los sonidos de vida. Y es que cada vida tiene los propios. La cafetera chirriando, gente agolpada en las calles que habla, camina, suspira, las pegadizas letras de moda que salen de los comercios…Tienen que darme la razón. O sino prueben. Cierren los ojos cada mañana, al salir a la calle, ¿oyen el silencio?. No, no, ni siquiera lo pueden intuir. Yo tampoco puedo, por eso prefiero ser yo la que decida lo que escucho. Hoy ha tocado Manolo García. Y lo volverá a hacer muchas veces más. No porque crea que es mejor o peor que otros. Para gustos, colores. Pero me hace sentir cosas, trae recuerdos a mi cabeza. A veces me sorprendo sonriendo por la calle. Alguna canción me ha hecho inventar una historia que me gusta. Quizá fulanito que vino y me pidió perdón. Puede que menganito diciéndome que me quiere. De repente tropiezo con alguien que me observa extrañado. Sé que piensa que en esos momentos soy la persona más pesada, distraída y torpe del mundo entero. Y no lo culpo, pues interrumpí su función de títeres y tan solo por un segundo ocupe un lugar en la obra de su vida, un pequeño papel que no me pertenecía. Pido perdón atropelladamente y despierto. Era solo un sueño. Ni fulanito me pidió perdón nunca, ni menganito se ha enamorado ni se enamorará jamás. Y créanme, sé de lo que hablo. Sueño despierta muy a menudo.
|